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Crecen las consultas por contracturas muscular De cada diez pacientes con diagnóstico de enfermedades
inflamatorias, cuatro poseen contracturas musculares. El estrés y la depresión
son los factores desencadenantes más importantes. Aunque no es grave produce
dolor. Es más frecuente en mujeres y, últimamente se observan también cuadros
de fibromialgia en niños. “Se ha observado un aumento de las consultas por contracturas
musculares, tanto a nivel hospitalario como a nivel privado y está relacionado
generalmente a cuadros de estrés y diferentes problemas que estamos
sobrellevando”, explica Juan Carlos
Marcos, jefe del servicio de Reumatología del Hospital San Martín de La
Plata, haciendo referencia a la crisis que está atravesando nuestra sociedad. Esta enfermedad, también conocida como fibromialgia o reumatismo de
partes blandas, consiste en el acortamiento y pérdida involuntaria de la
elasticidad de un músculo, expresándose de manera inconsciente y espontánea,
y aunque suele ser dolorosa, no reviste de gravedad.
Un estudio israelí marca un aumento de incidencia de contracturas
en niños de entre 9 y 12 años y "aunque se ha buscado la causa de este
aumento, todavía no se sabe", concluye Pereira.
Diferentes
manifestaciones
Para realizar el diagnóstico de esta patología, la especialista
explica que "al tratarse de una enfermedad de naturaleza desconocida, se
deben hacer diagnósticos diferenciales con otras enfermedades inflamatorias de
sintomatología similar. Muchas veces se los confunden con artritis reumatoidea
o alguna otra enfermedad reumática y entonces son tratados innecesariamente con
algún medicamento". Aparte del dolor muscular se tienen en cuenta otras manifestaciones
que intervienen en el proceso, como trastornos en el sueño, rigidez matinal,
parestecias (sensación de cosquilleo u hormigueo habitualmente en manos y pies)
y episodios de diarreas o de constipación. Además hay que saber si el paciente
presenta cuadros de estrés o de depresión, que constituyen dos de los
desencadenantes más importantes para el desarrollo de esta enfermedad. Otros factores que favorecen a las contracturas consisten en: la
falta de un plan de ejercicios adecuado y las malas posturas sobre todo durante
el trabajo, donde las personas pasan horas sentados. "Estamos viendo, por
ejemplo, contracturas de los músculos del brazo -explica Marcos- y esto se debe
al uso del mouse de la computadora. Con la tecnología moderna aparecen otros
cuadros y otros síntomas". Las zonas del cuerpo con mayor predisposición a contraerse en
general son: columna cervical, cuello, la zona que está entre los hombros,
espalda, cintura, bordes de las articulaciones de la cadera y rodillas. Estas,
pueden ser detectadas mediante la palpación de los llamados “Puntos
Dolorosos” de la Fibromialgia.
Tratamientos
para aliviar o eliminar la fibromialgia
Dora Pereira comenta que "en primer lugar, es fundamental la
educación del paciente, que conozca en qué consiste la enfermedad que tiene,
que es crónica, es decir que la va a tener durante un tiempo, cuáles son los
pasos a seguir". Luego, para recuperar la movilidad de los músculos y aliviar el
dolor que producen las contracturas, existen diferentes tratamientos, uno físico
y otro farmacológico, y su indicación va a depender de cada paciente y de cada
cuadro. El tratamiento físico consiste en diferentes terapias como la
kinesiología o la fisioterapia, de acuerdo al grupo muscular que esté
afectado. La fisioterapia consiste en la aplicación de agentes físicos
naturales como medida de tratamiento (calor, agua y masajes en la zona
afectada). También, dentro del tratamiento físico, se indica la realización
de un plan de ejercicios como la gimnasia de relajación y elongación muscular,
además de caminatas. "Un deporte que le recomendamos a todos los pacientes
con esta patología es la natación -advierte Pereira- ya que es uno de los más
completos". A su vez, Marcos
explica que "en los países muy desarrollados la rehabilitación acuática,
no sólo de la fibromialgia sino de muchas de las enfermedades reumáticas, se
está utilizando permanentemente. Y en este momento, diversos médicos de La
Plata la están empezando a implementar". Por último, y como complemento al tratamiento físico, existe el
farmacológico, que tiene que ver con el suministro de medicamentos. "Entre
ellos -señala la doctora- se encuentran los antiinflamatorios, los analgésicos
para aliviar el dolor, y depende cada paciente y previa consulta con un
psicoterapeuta, se recetan antidepresivos y ansiolíticos. Pero por sobre todo
es fundamental educar al paciente para que siga un buen tratamiento físico y
poder manejar de la mejor forma esta enfermedad". Los especialistas coinciden en que es fundamental la consulta al médico
ya que la fibromialgia, si bien no reviste gravedad, es una enfermedad crónica,
"y si no se trata debidamente, el paciente va a estar cada vez más
dolorido, más depresivo y va a estar cada vez más predispuesto a las malas
relaciones familiares y laborales". Además, como consecuencia, puede
agravarse el malestar de ese paciente con visión borrosa, fatiga, sensación de
vértigo y falta de aire.
Los masajes
Son uno de los elementos más útiles para aliviar el dolor de las
contracturas y recuperar la movilidad de los músculos. La fricción que
proporciona el masaje aumenta el flujo sanguíneo, lo que favorece y acelera la
reparación de los tejidos.
Su aplicación debe realizarse de forma gradual, con la yema de los dedos
pulgares, y con suficiente intensidad para friccionar los tejidos musculares.
Además, para facilitar el deslizamiento de los dedos es recomendable la
utilización de algún aceite o lubricante. Sin embargo, los especialistas
recomiendan que primero se realice una previa consulta al médico para que pueda
indicar el tratamiento adecuado según el grupo de músculos afectados en cada
paciente y de esa forma prevenir que el cuadro se agrave. ¿Cómo prevenirla?
Hoy es muy común que el tono muscular se potencie y contraiga con
el estrés, la frustración, la angustia, la tensión nerviosa que provoca la
inestabilidad laboral y familiar. Por eso, Juan Carlos Marcos, ante estas
situaciones, recomienda que "para prevenir la fibromialgia es necesario
tratar de vivir sanamente, evitando las situaciones que le puedan provocar tensión
o estrés, además de hacer el mayor deporte que uno pueda pero, en lo posible,
no competitivo. También es fundamental la realización de ejercicios de
estiramiento y fuerza de los músculos para resistir mejor las malas posturas
habituales, aunque también hay que tratar de corregirlas. Por último, los especialistas coinciden en que
la consulta al médico es importante para aplicar el tratamiento indicado
y no sobremedicar. Y además porque a veces pasan desapercibidos cuadros
importantes de reumatología creyendo que es una fibromialgia y no se realiza el
tratamiento adecuado.
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